Los vascos pierden 719 euros de media por la subida del IPC y el bloqueo de convenios

La pérdida de poder adquisitivo se acrecienta. Los precios subieron el año pasado un 2,6% en Gipuzkoa, un 2,7% en Euskadi y un 2,9% en España, según el dato publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En todos los casos, por encima de los incrementos salariales medios pactados en los convenios (2,05%en Euskadi y 1,3% en España). Esto supone que los asalariados vascos perdieron en 2012 capacidad de compra y ahorro por un valor superior a 300 millones de euros, sin contar con el efecto de la supresión de la paga extra de los funcionarios, que eleva esa cifra. Y la tendencia continúa a comienzos de este año.

Más de medio millón de trabajadores de la comunidad autónoma inician 2013 con el salario congelado. El bloqueo de la negociación colectiva en Euskadi por las diferencias que existen entre patronal y sindicatos a raíz de la entrada en vigor de la reforma laboral, hace que apenas 75.260 trabajadores vayan a ver incrementada su nómina en enero, según datos del Consejo de Relaciones Laborales (CRL). Por el contrario, 518.835 personas entran en 2013 sin haber actualizado sus condiciones laborales.
Esta congelación supondrá una merma de poder adquisitivo de 719 euros por trabajador y año, tomando como referencia un salario medio en Euskadi de 26.636 euros brutos, según la última encuesta de coste laboral elaborada por el INE.
La actualización de los salarios a la evolución del coste de la vida permitiría poner en manos de los trabajadores vascos este año más de 400 millones de euros. Una cantidad que, vista desde otro punto de vista, se están ahorrando las empresas. Una cifra nada despreciable en un momento en que el Gobierno Vasco se apresta a alumbrar un fondo especial de 600 millones aportados por las EPSVpara financiar a las empresas, cumpliendo una demanda de la patronal Confebask. Y con el debate de fondo de si es necesario moderar la obsesión por la austeridad en administraciones y empresas y poner en manos de los trabajadores-consumidores los recursos suficientes para revitalizar el consumo.
Los sindicatos CCOO y UGTde Euskadi valoraron en este sentido el dato de inflación de 2013, que consideraron «excesivamente elevado» en un contexto de recesión económica. Convinieron en que «mientras los trabajadores contribuyen a frenar la escalada de precios aceptando medidas de moderación salarial, se les corresponde con continuas pérdidas de poder adquisitivo», lo que «seguirá frenando el consumo y, por tanto, el relanzamiento de la economía». A su juicio, el nivel de inflación de 2012 «muestra un insuficiente control en la formación de los precios», en unas circunstancias en las que «la estabilidad de la inflación es un objetivo importante para no lastrar la reactivación económica». Por ello reclamaron a las patronales vascas «responsabilidad» y que se «abran al acuerdo en los convenios», porque «es necesario un esfuerzo de todos para reactivar la economía y proteger los derechos de trabajadores y ciudadanos», de modo que vuelva la «confianza y seguridad en la inversión y el consumo».
No opina lo mismo la patronal CEOE, que señaló que «las subidas salariales pueden limitar la recuperación económica». Y es que el empobrecimiento de los trabajadores acarrea una ganancia de competitividad para la economía española, al producir lo mismo con menos gasto. Una sitruación a la que no quiere renunciar el Gobierno, que ayer volvió a abogar por «minimimizar» en lo posible la vinculación entre los salarios y el IPC.
Lo cierto es que en 2012 empresarios y sindicatos poco tuvieron que ver con el aumento del coste de la vida, que fue consecuencia principalmente de las subidas de impuestos (IVA, especiales sobre carburantes, alcohol y tabaco)y de las tarifas domésticas como la de la electricidad o el gas.
Así lo demuestra que los epígrafes más inflacionistas el año pasado fueran, en el caso de Gipuzkoa, alcohol y tabaco (5,8%), vivienda (5,5%, no por el coste de los pisos, sino de las tarifas domésticas), y medicinas (4%). Por el contrario, los menos inflacionistas fueron los apartados estrictamente empresariales, como telecomunicaciones (-2,8%, único que se abarató), vestido y calzado (0,4%), y hostelería (0,9%). Respecto a noviembre, la inflación bajó una décima en Gipuzkoa, se mantuvo estable en Euskadi y subió una décima en España.

Coste de la actualización de los salarios

427 millones de euros es lo que costaría actualizar los salarios de los 594.095 trabajadores vascos afectados por convenios a la evolución del coste de la vida el año pasado (2,7%). Solo una parte de ellos (75.260) verán incrementada su nómina en enero al tener actualizado su convenio. El resto (518.835) iniciarán 2013 con el sueldo congelado debido a que no tienen actualizadas sus condiciones laborales por el bloqueo de la negociación colectiva en Euskadi. La actualización del salario al IPC supondría una media de 719 euros al año por trabajador.

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